Nochevieja en Oporto

Para vivir una experiencia diferente a la tradicional cena en familia y posterior fiesta no hace falta irse muy lejos. Oporto es una ciudad preciosa y perfecta para pasar una Nochevieja fuera de casa.

La Navidad es la época del año por excelencia para pasar en familia. Aunque la cosa va cambiando y ya son muchas las ciudades que ofrecen planes para viajeros en Nochebuena y Navidad, nosotros preferimos pasar esos dos días en familia y, a cambio, despedir el año en algún otro punto del planeta.

Aunque los destinos son todos atractivos, si no tienes días libres en estas fechas o no andas sobrado de dinero toca acotar la búsqueda. Su cercanía (y consecuente precio más que asequible), las vistas de su casco antiguo y su ambiente en esa noche del año tan especial convierten a Oporto en una de las mejores opciones. Si, además, dispones de un par de días libres, puedes aprovechar para visitar Coimbra.


Praça da Liberdade, horas antes del cambio de año



Saliendo de Madrid en coche y sin prisas el mismo día 31 de diciembre permite llegar a Oporto a primera hora de la tarde. Suficiente para llegar al hotel y salir a dar un paseo para tantear la zona alta de la ciudad, cenar algo y comprar el Bolo do Rei (la versión portuguesa del Roscón de Reyes). En el centro se encuentra la Praça da Liberdade, el equivalente a la madrileña Puerta del Sol en Nochevieja, al menos en lo que a campanadas se refiere.

A eso de las 7 de la tarde, noche cerrada en diciembre, esta inmensa plaza se encuentra prácticamente vacía y la mayoría de las cafeterías y restaurantes normales (no específicos para Nochevieja) cerrados. Pasadas las 11 de la noche la sensación es de que no hay ni un sólo habitante de Oporto que no se encuentre allí. A diferencia de la Puerta del Sol, en la de Oporto hay gente de todas las edades, desde niños con sus padres hasta parejas de abuelitos, pasando, por supuesto, por los grupos de gente joven.

Según se acerca la medianoche más y más gente ocupa la plaza, sin llegar en ningún momento a sentirse el agobio y los empujones de Madrid. El ambiente es totalmente festivo pero, de repente, todas las luces se apagan, llegan la oscuridad y el silencio absolutos y, en cuestión de segundos, te encuentras "regado" por todo tipo de bebidas, los fuegos artificiales cubren completamente el cielo y la música en directo empieza a sonar a todo volumen, mientras tragas de golpe las 12 pasas (como manda la tradición portuguesa) porque aquí tampoco se oyen las campanadas en directo. A los 5 minutos del comienzo del nuevo año la plaza se llena también de puestos de castañas asadas.

Se puede aprovechar todo el día siguiente para visitar la ciudad a fondo, al menos el casco antiguo. El paseo comienza en la Praça da Liberdade y desde aquí hasta la iglesia de la Misericordia, bajando después hasta São Nicolau y continuando por el entramado de callejuelas y "montañas" que desembocan en la Praça Ribeira. Es en este camino entre casitas de todos los colores cuando uno se enamora de Oporto. Ya en la orilla del Duero se puede aprovechar para acompañar el descanso del famoso Oporto o, para sus detractores, de vino verde.

 Vistas de Oporto tras cruzar el puente Dom Luís I

Tomando el ascensor da Ribeira o "escalando" se llega hasta la Catedral de la Sé, con un precioso claustro decorado con azulejos portugueses. Muy cerca, y también con esta decoración, está la estación de tren. Desde aquí se puede coger un tranvía que cruza el famoso puente Dom Luís I, de doble altura. Desde el otro lado del puente se obtienen las mejores vistas de la ciudad.


Excursión a Coimbra

A poco más de una hora en coche desde Oporto se encuentra la ciudad de Coimbra, famosa por su universidad, la más antigua del país. El casco antiguo, amurallado, se puede visitar fácilmente en un día. Son imprescindibles las visitas de la biblioteca Joanina, que se encuentra en la parte superior, y las catedrales vieja y nueva.

Rectoría de la Universidad de Coimbra

En la parte baja de la ciudad sólo hay que perderse un poco por sus estrechas callejuelas para comer de lujo por un precio irrisorio.



Información de interés

Cómo llegar: desde Madrid se puede ir fácilmente en coche (también en avión y tren). Las carreteras portuguesas son de peaje y aunque están en buen estado hay que tener cuidado porque los portugueses, al igual que nosotros y los italianos, son un poco "temerarios" al volante.

Dónde dormir: el Ibis Porto Centro está a pocos minutos a pie (aunque, como todo, en cuesta) de la Praça da Liberdade y reservando con cierta antelación se puede conseguir una habitación doble por 39€ la noche.

Qué comer: al igual que en el resto del país, tanto en Oporto como en Coimbra se come muy bien y, a diferencia de Lisboa, no tienes que preocuparte de que te estafen, ni de que cobren los aperitivos. Se pueden comer menús con un primer plato más un segundo de carne (en especial el pollo y el cerdo) o de pescado (como el bacalao a bras) y postre por 7€. En periodo navideño venden el Bolo do Rei en todas las pastelerías. Y en cuanto a bebida, en Oporto es famoso el vino del mismo nombre y también el vino verde.

Idioma: portugués y si no se habla este idioma, mejor prescindir del inglés y hablar directamente en castellano.

Ropa para Nochevieja: llueva o no, un impermeable para el momento del cambio de año en la plaza.El resto, lo mismo que llevarías en Madrid.

Página oficial de turismo de Oporto: www.portoturismo.pt


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3 comentarios:

  1. quiero un hotel centrico donde haya fiesta de fin de año y quedar apar dormir

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  2. Hola! Soy portugués y vivo en Coimbra! Tengo pena que aquí no se hagan las campanadas en directo com el sonido de los carrillones, pero tanto Oporto como Coimbra son ciudades maravillosas. Me encantaría un dia pasar la nochevieja en la Puerta del Sol :) Saludos y Feliz 2017!

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  3. Tengo también pena de en Portugal no se comemoraren los Reyes, por ejemplo aquí la escuela ha comenzado día 3 de Enero, mañana es Día de Reyes pero aquí en Portugal es un día como otro... en el tiempo de mis abuelos aun se comemoravan los Reyes.

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