Excursión a la Gran Muralla China (Mutianyu)

Recorremos por libre durante varias horas el tramo de Mutianyu de la Gran Muralla China, el objetivo principal de nuestro viaje.



China es un país con una cultura y unos rincones únicos en el mundo que justifican de sobra un viaje. Sin embargo, con sus 8.851 kilómetros de longitud y más de 2.000 años de historia, es la Gran Muralla China la que centra toda la atención de la mayoría de turistas que visitan el país por primera vez. Nosotros no fuimos la excepción y tuvimos claro desde el principio que asumiríamos con resignación la imposibilidad de realizar algunas excursiones y visitas, pero que bajo ningún concepto nos quedaríamos sin ver la Gran Muralla.

La Gran Muralla China fue construida para prevenir el ataque de las tribus nómadas, datando la primera construcción del periodo de los reinos combatientes (475-221 aC). Lo que inicialmente fueron tramos independientes fue finalmente unificado durante el mandato de los Qing. Su construcción finalizó durante la dinastía Ming (1368-1644). En 1987 fue nombrada patrimonio de la humanidad.

La conservación de los distintos tramos que se mantienen en pie es dispar. En la página web de Travel China Guide se puede consultar el listado ordenado según el punto de acceso más cercano.

Por su cercanía a Pekín y su buen estado de conservación Badaling es la sección de muralla que mayor afluencia turística recibe. Las otras opciones habituales desde la capital china son Mutianyu, Simatai y Jingshanling.

Nosotros optamos por el tramo de Mutianyu, a 80 km de Pekín, en el distrito de Huairou. También está restaurado pero con menos turistas por estar más alejado y peor comunicado con Pekín. Gracias a Andrea y sus fantásticas explicaciones en su blog Enbeijing.com decidimos hacer la excursión por libre en autobús de línea (867). También puede hacerse en el autobús 916 más rápido pero que para en el pueblo de Hairou (hay que ir en taxi desde allí).

El autobús 867 sale desde Pekín dos veces al día: a las 7:00 y a las 8:30. Y desde Mutianyu de vuelta a las 14:00 y a las 16:00. En Pekín se coge en la estación de autobuses cercana a Dongzhimen: salida B, hacia la izquierda, continúa todo recto hasta el edificio alto que se ve enfrente (unos 5 minutos a pie), gira a la izquierda sin cruzar la calle y continúa otros 10 minutos hasta ver varias dársenas. La del 867 es la última. Aquí tenéis el mapa realizado por Andrea:


Nosotros cogimos el de las 7:00 y sobre las 9:15 ya estábamos en las mismas taquillas de la Gran Muralla. Compramos además de la entrada, la subida en teleférico y la bajada en tobogán, la opción más cara pero la más cómoda para ver lo máximo posible bajo un sol y un calor de justicia.



Antes de coger el teleférico nos hicimos con varias botellas de agua y un par de gorros típicos (de esos cónicos) en los puestos de los alrededores. Aquí más que nunca hay que regatear, hasta por el agua. No paguéis más de 2,5 yuanes por botella ni de 20 por  gorro. Seguro que se puede sacar más barato pero nosotros no teníamos ni tiempo ni ganas y nos conformamos con el 2x1 en las botellas de agua (piden por sistema 5 yuanes por cada una) y con pasar de 300 a 20 en el gorro.

El teleférico nos dejó en la torre 14 sobre las 9:30. Completamente absortos por estar pisando al fin la Gran Muralla, sorprendidos por la belleza del paisaje e intentado asimilar lo que supuso su construcción, para lo bueno y para lo malo, recorrimos durante 3 horas el trayecto de la torre 14 hasta la 16 y desde allí hasta la 6.



¿Qué es lo mejor de la Gran Muralla? Pisarla, patearla durante un rato y cuando ya estés agotado mirar a lo lejos y ver que sigue y sigue. Gracias a la restauración, desde Mutianyu puedes pasear cómodamente, a pesar de sus duras pendientes, y a la vez ver los tramos cercanos que no han sido restaurados fundidos con la maleza.

Descendimos por el tobogán con tiempo suficiente para regatear por más botellas de agua y tomarnos un pequeño tentempié en el Subway (para el recorrido llevamos almendras chinas). A las 14:00 en punto pasó el autobús 867 que tardó casi 4 horas en devolvernos a Pekín. 

El trayecto de vuelta fue una auténtica pesadilla por la aglomeración desde el primer momento. Aunque en la parada apenas estábamos 20 personas (todos occidentales), cuando el autobús asomó por la curva unos 100 chinos sin exagerar aparecieron de la nada y, por supuesto, se subieron los primeros. A codazos, empujones y hasta patadas nos hicimos con los dos únicos asientos restantes: el de la rueda en el que te toca encajarte y aguantar todo el trayecto sin un mínimo movimiento y el de delante del todo, donde no llega el aire acondicionado. Dejamos de sufrir las consecuencias de esa parte del viaje un par de meses después.

Para concluir, un par de consejos: plantearos la vuelta en el autobús 916 y, lo más importante, se vea o no desde el espacio, no os perdáis la Gran Muralla, es simplemente espectacular.



Página web oficial del tramo de Mutianyu

5 comentarios:

  1. es increíblemente bonito

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  2. La Gran Muralla China fue construida para prevenir el ataque del Gran Imperio Mongol y las Hordas de Oro de Genghis Kan. 'Kublai Kan' (nieto de Genghis Kan y anfitrión de Marco Polo) trasladó la capital del Imperio Mongol desde Karakorum a Pekín (Beijing-dinastía Yuan), ya invadido.

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  3. La Gran Muralla China fue construida para prevenir el ataque del Gran Imperio Mongol y las Hordas de Oro de Genghis Kan. 'Kublai Kan' (nieto de Genghis Kan y anfitrión de Marco Polo) trasladó la capital del Imperio Mongol desde Karakorum a Pekín (Beijing-dinastía Yuan), ya invadido.

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  4. Gran relato y fantástico blog, me está ayudando muchísimo con mi proyecto de viaje para este verano.
    Una cuestión, en que fechas exactas hicisteis este recorrido?

    Un saludo y gracias.

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    1. Gracias por tus palabras :) El viaje lo realizamos en agosto, del 1 al 21.

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