Tres días en Tallinn

Pasamos tres días en Tallinn, capital de Estonia, conociendo su precioso casco histórico medieval, algunos de los símbolos de su reciente pasado soviético, el barrio de Rotermann y Kadriorg. Dedicamos uno de los días a una excursión en ferry a Helsinki.


Mencionada por primera vez en el año 1154 y ocupada después por los daneses, en 1284 Tallinn entra a formar parte de la Liga Hanseática. Es entre los siglos XIII y XV su periodo de mayor crecimiento y de esta época son la mayoría de los edificios del casco histórico, un precioso conjunto de casas gremiales, callejuelas y patios, bordeadas por sus muy bien conservadas murallas.

Formó parte de Rusia desde 1710 y no es hasta 1918 cuando Estonia consigue la independecia, aunque le dura poco. Primero la URSS en 1940, luego la Alemania nazi y al finalizar la II Guerra Mundial de nuevo la URSS ocupan el país hasta que vuelve a lograr la independencia en 1991. Desde 2004 es miembro de la Unión Europea y en 2011 entra a formar parte de la eurozona.

No es de extrañar, por tanto, que cerca de la mitad de la población actual sea rusa y que en la ciudad encontremos múltiples ejemplos de su reciente pasado soviético. La ciudad continúa creciendo y cambiando y a unos minutos del casco histórico podemos encontrar, por ejemplo, el recién creado barrio de Rotermann. Pero todo ello fuera de su cuidado casco histórico, que ha mantenido a lo largo de los años todo el encanto medieval.


Tallinn tiene atractivos culturales y turísticos para todos los gustos. En dos días se pueden ver fácilmente sus principales puntos de interés. Además, se puede aprovechar un día para hacer una excursión en ferry a Helsinki.

Vanalinn

Constituye el casco antiguo de Tallinn. Un recorrido por sus calles, con sus casas gremiales coloridas, altas y estrechas con frontones apuntados, y sus plazas, rodeadas por sus murallas y torres en un estado de conservación excelente, te transporta directamente al corazón del medievo.

Vistas de Vanalinn desde Toompea

Vistas de Vanalinn y Toompea desde las murallas
Nuestro recorrido empieza en Viru Tänav, puerta de acceso a la ciudad flanqueada por dos torres y en cuyos laterales hay puestos de flores desde los que se va intuyendo la belleza de las calles y casas de Vanalinn.

Viru Tänav y su mercado de flores
Una vez dentro de las murallas lo mejor es recorrer todas y cada una de las calles, callejones y plazas. En el recorrido, que se hace cómodamente a pie, se visitan los principales monumentos de Tallinn. Las dos calles principales son Pikk y Lai. Se puede subir hacia el norte por Lai, donde se halla la  Iglesia de San Olaf (Oleviste Kirik) de estilo neogótico y cuya torre con su aguja de 124 metros marca el perfil de la ciudad.

Bajando por Pikk encontramos numerosos ejemplos de casas gremiales, siendo las más famosas, las tres hermanas (kolm Ode), en el extremo norte, cerca de las murallas. En esta calle está también la pastelería más famosa de Tallinn, Maiasmookk.

Desde Pikk, por cualquiera de los callejones Saiakang, Mundi o Kinga se llega a la Plaza del Ayuntamiento (Raekoja Plats). del siglo XII, y centro de la ciudad medieval. El ayuntamiento que la preside es un edificio civil gótico y la torre la corona una bandera con un soldado medieval, el viejo Tomás, que adiverte a los ciudadanos de cualquier peligro (el original está en el museo municipal). En la misma plaza se encuentra la antigua Farmacia del Ayuntamiento, abierta desde 1422, la convierte en la más antigua de Europa . Hoy en día en su interior se pueden obtener medicamentos y productos como en cualquier otra farmacia y contemplar además algunas muestras de los remedios de antaño en una pequeña sala museo (gratuita).

Muy cerca de la plaza se encuentra la Iglesia del Espíritu Santo (Pühavaimu Kirik), baroca y de la que destacada el reloj exterior de 1684. Aunque cada calle de Vanalinn tiene su propio encanto, si hay una que destaque es el Pasaje de Santa Catalina (Katariina Gild), uno de los más fotografiados.

Raekoja Plats en Tallinn

Katariina Gild en Tallinn
De camino a Toompea, hacia el oeste, encontramos la Iglesia de San Nicolás (Niguliste Kirik), del siglo XIII y en cuyo interior se puede contemplar el cuadro La Danza de la Muerte, de Bernt Notke. En el exterior, en invierno, hay una pista de Patinaje sobre hielo.

Cnetro histórico de Tallinn

Murallas de Tallinn
El casco antiguo lo rodean las murallas de casi 2 km de longitud, de los siglos XIII al XVI y de las que se conservan en muy buen estado 25 torres. Las más famosas son Margarita la Gorda (hoy sede del Museo Marítimo) y El Vigilante de la Cocina, Kiek in de Kök, llamada así porque desde sus 45 metros de altura se veían los techos y sus cocinas. Se puede acceder al tramo oriental de la muralla, previo pago, desde la calle Müürivahe y la Torre Hellemann. Desde aquí las vistas de la ciudad, en especial de Toompea, son espectaculares.

Toompea

La colina de la Catedral ofrece unas vistas impresionantes de Vanalinn y el golfo de Finlandia, junto a sus tres grandes tesoros: la Catedral Alexander Nevski, de finales del XIX y que aun hoy sigue suscitando numerosas críticas por ser un claro símbolo ruso; la Catedral (Toomkirik), del siglo XIII, aunque ha sufrido varias restauraciones; y el Castillo de Toompea, con su torre de 50 metros conocida como Germán el Largo (Pikk Hermann).

Catedral Alexander Nevski en Tallinn
Germán el Largo en Tallinn
Detrás de la Catedral está el Palacio de la Caballería y a su derecha el Palacio von Tiesenhausen, Palacio Ungern-Sternberg y la Casa del Conde. Pero estos últimos pasan casi inadvertidos porque la vista se va sin remedio a los miradores de los alrededores. Como las distancias son muy cortas, lo mejor es recorrer los cinco miradores, en especial los dos del este que miran a Vanalinn. ¡Cuidado! Engancha, y es difícil darse la vuelta y seguir el camino. Así que mejor dejarlos para el final, nada como un atardecer desde ellos si el día está despejado.

Descendiendo de Toompa en dirección de vuelta a Vanalinn, se puede aprovechar para hacer un descanso en el famoso Café Pierna Larga.

Extra muros

Tallinn es mucho más que su ciudad medieval, en especial si te interesa la historia y la arquitectura moderna. Estos algunos puntos de interés fuera de las murallas:
  • Museo de la Ocupación: inaugurado en 2003, este museo dedicado al periodo 1940 - 1991contiene una amplia colección de objetos, fotografías y documentos de su historia como país ocupado, primero por la Alemania Nazi y después por la Unión Soviética. Está muy bien ilustrado y los paneles informativos, grabaciones e imágenes ayudan a hacerse a la idea del día a día en este amplio periodo. Web oficial del museo.
  • Hotel Viru: símbolo de la ocupación soviética es en este hotel donde la KGB tenía su sede en la ciudad. Hoy en día en la planta 23 se realizan visitas guiadas (reserva previa) al Museo de la KGB.
  • Barrio Rotermann: antiguo complejo de fábricas a medio camino entre el casco antiguo y el puerto que ha pasado de ser un montón de edificios en ruinas a un moderno centro cultural con arquitectura de vanguardia. Cada vez son más las tiendas y restaurantes de este barrio, que se distribuyen entre los edificios de las fábricas del siglo XIX y los ultramodernos complejos en plena construcción.
  • Parque Kadriorg: a las afueras de Tallinn, pero de fácil acceso en tranvía, se encuentra el parque Kadriorg, con su lago, caminos, estatuas, fuentes... Da gusto pasear por aquí incluso nevando. En él se encuentra el Palacio Kadriorg, construido por Pedro I para Catalina y hoy sede del Museo de Arte. Además, en el parque se encuentra el Palacio de la Presidencia y la Casita de Pedro, donde el zar se alojó mientras se construía el palacio.

Palacio Kadriorg en Tallinn


Rotermann en Tallinn

Información de interés

Guía: si se va a visitar sólo Tallinn, lo mejor es llevar las mini guias y mapas que te envían gratuitamente desde la Oficina de turismo de Tallinn. También es bastante completa la información de la ciudad que viene en la Guía Total de Estonia, Letonia y Lituania.

Cómo llegar: desde Madrid hay que hacer escala. Lo bueno es que hay muchas compañías aéreas y, por tanto, muchas opciones de horarios, escalas, etc. En nuestro caso íbamos con el tiempo justo así que optamos por KLM con escala en Ámsterdam por ser la más corta (menos de 1:30). Lo mejor es mirar directamente todas las opciones en Kayak, Rumbo...

Alojamiento: en Tallinn hay hoteles de todos los precios y calidades. Nosotros nos alojamos en dos hoteles, primero dos noches en My City Hotel (el que venía en la Wonderbox "Tres días por Europa" que nos habían regalado) y la última en el Hotel Ülemiste, vía booking, , por estar a tan sólo 5 minutos a pie del aeropuerto y salir nuestro vuelo a las 7 de la mañana. Ambos nos resultaron estupendos, el primero por estar en pleno centro histórico de Tallinn, pero no en las calles más transitadas, y el segundo por la comodidad para la conexión con el aeropuerto.

Cómo moverse: en Tallinn se puede llegar fácilmente a pie a prácticamente todas partes. Al puerto desde el centro son unos 20 minutos a pie, por ejemplo. Desde el aeropuerto el autobús 2 para junto al Hotel Viru. Y para ir a Kadriorg se puede tomar el tranvía 1 o 3.

Qué comer: Tallinn en la parte culinaria tiene dos problemas: la no excesiva calidad de sus platos influencia de la zona en la que está (sin llegar a ser tan mala como la gastronomía nórdica) y la avalancha turística que recibe durante parte del año que hace que los restaurantes sean bastante caros además. Lo bueno es que hay opciones para todos los gustos, desde los medievales Olde Hansa y Peppersack hasta cadenas italianas o de hamburguesas, locales e internacionales. Nosotros sólo probamos un par de platos locales en un restaurante en la calle Rataskaevu y el resto del tiempo tiramos más de comida rápida o directamente sobre la marcha para ir viendo cosas. Los descansos los dedicamos a la cerveza o el chocolate caliente.

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