Recorremos los principales puntos de interés de la ciudad carioca, desde sus principales iconos, como el Cristo Redentor y el Pan de Azúcar, hasta el centro histórico para conocer su historia, pasando por los encantadores barrios de Lapa y Santa Teresa. Y conocemos de primera mano cómo es la vida en una favela. Te contamos en detalle qué hacer y qué ver en dos días en Río de Janeiro y una excursión perfecta si tienes un día más.
Si vas a viajar a Brasil lo más probable es que Río de Janeiro sea una de tus paradas. La ciudad carioca no es la capital (es Brasilia desde 1960), ni la ciudad más grande del gigante americano (superada por Sao Paulo tanto en habitantes como en tamaño), pero, sin duda, es la más conocida y la que mayor interés turístico despierta.
Desde 2012, Río está reconocida por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad por su Paisaje Cultural Urbano.
Por albergar una de las siete maravillas del mundo moderno; por su enclave inigualable entre la selva y el mar; por el carnaval, por la samba, por el fútbol. Sobran los motivos para ir a Río, una ciudad de contrastes que no deja indiferente a nadie.
Un poco de historia
La expedición de Gaspar de Lemos en 1502 fue la primera en llegar a la bahía de Guanabara, pero no fue hasta unos años después, en 1565, cuando se fundó la ciudad de Río de Janeiro.
Fue brevemente la capital del imperio portugués y, desde la independencia en 1822, de Brasil, hasta el año 1960 cuando pasó a ser Brasilia.
Hoy en día, el centro histórico de la ciudad es historia viva y entre modernos edificios se encuentran símbolos de antaño como el Paço Imperial, lugar donde Pedro I declaró la independencia de Brasil.
Qué ver en dos días
Centro histórico
¿Qué mejor manera de empezar un recorrido por Río de Janeiro que en pleno centro? Esto es lo que tienes que ver en el casco antiguo:
- Reloj histórico Largo da Carioca. Construido a principios del siglo XX y restaurado en 2025, hoy en día es uno de los símbolos de la ciudad. Aquí arrancan las visitas guiadas por el centro y, además, cada hora podrás escuchar una melodía diferente.

- Rua do Ouvidor y alrededores. Es en estas calles donde podrás ver las casas coloniales mejor conservadas.
- Confeitaria Colombo. Aunque hay otras sucursales de esta famosa pastelería en la ciudad, la del centro es la más emblemática. Se inauguró en 1894 y es difícil elegir favorito: si sus dulces o su decoración art nouveau.

- Iglesia Nuestra Señora da Lapa dos Mercadores: lo más famoso de esta pequeña iglesia del siglo XVIII es la escultura de la virgen que le da nombre. En 1893 un proyectil la hizo caer desde 25 metros de altura y tan solo se le rompieron dos dedos. De ahí la fama de milagrosa. En el interior podrás ver tanto la escultura como el proyectil.
- Casa Tucum: este centro cultural cuenta con exposiciones, talleres y tienda con artículos de artesanía de pueblos indígenas de Brasil. Podrás conocer de primera mano cómo viven y la historia detrás de cada pieza que se exhibe.
- Praça XV de Novembro: si quieres saber más sobre la historia de Brasil y su independencia, este es tu lugar. Antaño puerta de entrada a la ciudad, aquí se encuentra el Paço Imperial, residencia y sede del gobierno de la familia real portuguesa y donde Pedro I declaró la independencia. Se puede acceder al patio interior de forma gratuita y en las salas cuenta con varias exposiciones relacionadas con la historia del país. Al lado está el Palacio de Tiradentes, sede de la Asamblea Legislativa del Estado de Río de Janeiro.
- Cinelandia: debe su nombre a que, a principios del siglo XX, se concentraron muchos cines (acabaron cerrando) y teatros en torno a la plaza Floriano. En la actualidad, cuenta con uno de los edificios más bonitos de la ciudad: el Teatro Municipal.
Lapa y Santa Teresa
Pegados al casco histórico se encuentran los barrios con más encanto, y que más turistas atraen, de Río de Janeiro. Hablamos de Lapa; y Santa Teresa, el barrio bohemio, donde viven artistas y estudiantes y cuyas calles contienen algunos de los mejores de arte callejero.
En Lapa no te puedes perder la famosa, abarrotada e instagrameable Escalera Selaron.

En Santa Teresa lo mejor es empezar desde lo alto y perderte por las callejuelas hasta llegar a la «cima» de la Escalera Selaron. Otro de sus iconos más famosos es el Bondinho de Santa Teresa, uno de los tranvías más antiguos del mundo que pasa sobre los Arcos de Lapa, el acueducto en pleno corazón de Río de Janeiro.
Río desde lo alto
Si hay algo que tienes que hacer sí o sí en un viaje a Río de Janeiro, es ver la ciudad desde lo alto para ver ese conglomerado único de caóticos barrios, edificios de todos los estilos, favelas y playas infinitas, todo rodeado por la selva que parece que se lo va a comer en cualquier momento.
Y qué mejor manera que hacerlo desde los dos puntos más famosos de la ciudad: el Pan de Azúcar y el Cristo Redentor.
Pan de azúcar
Si hay una imagen de Río de Janeiro, esta es la del Pan de Azúcar, llamado así por los portugueses cuando llegaron a la bahía de Guanabara por su similitud con estos «conos de azúcar» que se vendían en Europa y Asia.
Las mejores vistas se obtienen desde el Corcovado y desde el aire si tu vuelo despega o aterriza en el aeropuerto Santos Dumont. Pero, ¿y subir? ¿Merece la pena? Para nosotros sí. Por varios motivos:
- Aunque no veas el propio Pan de Azúcar las vistas de la ciudad desde él son alucinantes.
- Sí que podrás verlo muy de cerca en la parada intermedia del teleférico, en el Morro da Urca.
- Podrás ver a los simpáticos monos que lo habitan.
- Tomarte algo en alguno de los puestos o tiendas que tenga azúcar tiene su gracia.
¿Cómo y cuándo subir?
Pues aunque hay varias rutas para hacerlo a pie, o incluso escalando, lo mejor para un viaje de turismo es hacerlo en el teleférico. Y si no quieres tener que compartir las vistas con cientos de personas, evita el atardecer. Los billetes los puedes sacar online con antelación, pero si sabes bien a qué hora te encajará subir, estas son los trucos para. Te contamos todos los tips para evitar colas y aglomeraciones en este vídeo:
Cristo Redentor
Merecido o no si hay algo en Río de Janeiro con premio es el Cristo Redentor, en el Corcovado, elegido como una de las siete maravillas del mundo moderno.
¿Por qué merece la pena visitarlo?
- Por eso, porque es una de las siete maravillas de todo el mundo entero.
- Porque las vistas, sobre todo las del Pan de Azúcar son espectaculares, aunque tengas que compartirlas con medio planeta.
- Por la escultura en sí: Art Decó, hecha con mosaicos y con detalles como las manos y el corazón que solo verás bien si subes.
- Por los paisajes y la selva que lo rodean.
¿Cómo y cuándo subir?
Al igual que con el Pan de Azúcar al Cristo Redentor se puede subir de varias formas, incluida con una buena, larga y empinada caminata a través de la selva del Corcovado. Pero para nosotros la mejor forma de hacerlo es en el famoso trem do Corcovado.
Desde las calles con sus antiguos palacetes de Cosme Velho, parte el icónico tren. A los pocos minutos el paisaje cambia radical para meterte de lleno en plena jungla, lianas de Tarzán incluidas. Los billetes se pueden, y deben, sacar con antelación, pero eso no te evitará las aglomeraciones.
Una vez arriba, aún queda un buen trecho para subir, que se puede hacer en ascensor y escaleras mecánicas o a pie.
Dedica al menos una hora a disfrutar de las vistas desde los distintos miradores y no te olvides de entrar a la pequeña capilla que se encuentra a los pies del Cristo. Son algunos de nuestros tips para conocerlo:
Copacabana e Ipanema
No te puedes ir de Río de Janeiro sin pisar una de sus famosas playas. Copacabana e Ipanema se extienden por el litoral de la ciudad con sus animados paseos marítimos, chiringuitos y hoteles.
Dependiendo de cómo esté el mar podrás aprovechar para darte un chapuzón. Nosotros en agosto fue imposible, bandera roja, socorristas impidiendo el baño a quienes lo intentaban y con razón: solo metimos hasta las rodillas para probar el agua y nos costó salir.
Tampoco vimos peligro alguno en lo que es la playa, aunque advierten las guías que son frecuentes los robos.
Desde el corazón de una favela
Río de Janeiro es una ciudad de contrastes y la mayor muestra de ello es la vista de las favelas desde la piscina en lo alto de los hoteles de 5 estrellas de Copacabana o entre decenas de turistas en el Cristo Redentor.

Las conocimos con Cidade de Deus y a día de hoy, miles de personas siguen viviendo en ellas. Algunas como las de Rocinha o Santa Marta están pacificadas y con el esfuerzo de algunos de sus habitantes van mejorando sus condiciones y su imagen. Tanto es así que hay varias empresas que realizan diferentes tipos de visitas guiadas por ellas.
Aquí puedes ver un resumen de nuestra visita a la de Santa Marta:
¿Mereció la pena? Pues sí y no. El esfuerzo de Gilson, nuestro guía y uno de sus habitantes, es notable. Por su familia y por todos los habitantes de la favela, en especial los chavales jóvenes que más difícil lo tienen. Pudimos, además, conocer su casa y los distintos proyectos en los que personas como él se vuelcan para mejorar las cosas, con, por desgracia, escaso apoyo político.
Pero, queda mucho por hacer. En la zona más alta hay policía, pero no pasan de ahí. Y aunque se supone que está pacificada, nosotros vimos varias personas con armas en nuestra ruta de dos horas. Aunque reservamos visita en grupo fuimos solo nosotros. Daba la opción de reservar con comida o con partido de fútbol. Optamos por esto último, pero viendo el ambiente, con los chavales discutiendo muy de malas con el Gilson y que estábamos solos con las niñas en lo más alto (y sin que funcionara el funicular desde hacía semanas) preferimos no insistir.
Nos alegramos de haber podido conocer de cerca esta realidad, pero no repetiríamos a menos que fuera con más gente.
Ruta para dos días en Río de Janeiro
Si vas a pasar un par de días en Río, esta es la ruta que puedes hacer:
Primer día:
- Centro histórico, Lapa y Santa Teresa
- Pan de Azúcar
Segundo día:
- Cristo Redentor
- Visita a la favela de Santa Marta
- Copacabana
Nosotros en realidad vimos el primer día el centro y la favela de Santa Marta y el segundo lo demás, pero por temas de entradas que ya teníamos compradas. Nos parece mejor organización esta que os proponemos.
Excursiones desde Río de Janeiro
Si tienes tres o más días, puedes aprovechar para hacer alguna excursión como Arraial do Cabo o Angra dos Reis. Nosotros optamos por esta última y, aunque habría sido mejor hacerla por libre (por el bien de nuestros oídos), mereció la pena. Tienes toda la info en nuestro post Un día en Ilha Grande.

Información práctica
Cómo llegar
Río de Janeiro cuenta con dos aeropuertos, el GIG (Galeao) y el Santos Dumont (solo para vuelos domésticos).
Desde España tienes varios vuelos directos al día. Nosotros no llegamos ni salimos de Río desde Madrid. Fue nuestra segunda parada en nuestro viaje de dos semanas a Brasil, desde Iguazú. Aterrizamos en GIG, donde teníamos contratado el traslado hasta el hotel con Civitatis.
Y después de pasar tres días en la ciudad, cogimos un vuelo en el aeropuerto Santos Dumont hasta Sao Paulo, nuestra siguiente parada. Las vistas al amanecer, espectaculares.

Cómo moverse
La ciudad es inmensa y las distancias entre los puntos de interés enormes, con montañas y favelas entre medias.
Aunque hay transporte público, lo más cómodo, seguro y relativamente barato es hacerlo en Uber. Nosotros hicimos todos los trayectos en Uber, incluido el traslado del último día al aeropuerto porque los de Civitatis no aparecieron. El mejor fue el que hicimos con Oneweekrio desde el hotel a Cosme Velho, ya que luego vino a recogernos y nos descubrió el barrio de Santa Teresa que no teníamos pensado visitar.
Dónde dormir
Entre el miedo que nos metieron con esta ciudad y que Río era una parada clave en este viaje, y en nuestras vidas, buscamos algo especial. Nos dimos el lujo de alojarnos en el Río Othon Palace, en Copacabana, con intención de poder ver la playa si tan peligroso era pasear por ella. La piscina en la azotea y las vistas desde ellas, más la cercana zona infantil, fueron lo mejor, sin duda.
Lo reservamos a través de Booking y nos costó 622€ las tres noches los cuatro, con desayuno incluido.
Dónde comer
Nuestros guías nos recomendaron varios restaurantes en la ciudad que seguro que son excelentes. Pero con lo apretada de nuestra ruta nos tuvimos que conformar con picotear en chiringuitos y puestos lo que pudimos y tirar de servicio de habitaciones para cenar (baratísimo) para cumplir con lo prometido a nuestro amigo brasileño por temas de seguridad.
Por si te viene bien la información, hay varios sitios para comer en plan rápido en el Pan de Azúcar y en Copacabana. Y muchísimos restaurantes llenos de turistas junto a la escalera Selaron.
Más información
- Guía recomendada: Brasil de Guías Visuales. Fue la más actualizada que encontramos.
- Lecturas recomendadas: para la historia de Brasil y su independencia «El imperio eres tú», de Javier Moro y para meterte de lleno en la construcción del Cristo Redentor «La historia de Maia», de Lucinda Riley.
- Este fue el free tour por el centro histórico de Río de Janeiro que realizamos.





































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