Pasamos un día navegando en dhow por la denominada Noruega de Arabia, en el Golfo de Omán. Te contamos cómo visitar los espectaculares paisajes de los fiordos de Musandam y su fondo marino.
Entre el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán se encuentra el estrecho de Ormuz. Y ahí, separado del resto de país por Emiratos Árabes Unidos, se encuentra la península de Musandam, perteneciente a Omán.
Además de por su estratégica posición, este enclave omaní es famoso por sus espectaculares paisajes.
Un poco de historia
Musandam se conoce como la Noruega de Arabia por sus espectaculares fiordos, que llegan hasta los 1.000 metros de altura. Pero ahí acaba el parecido: olvídate del verde noruego. Aquí el color es el de la arena y la roca del desierto, con algún fotogénico árbol perdido.
Esta península y sus fiordos se formaron hace 1.850 millones de años, durante el Cretácico y el Mioceno, al separarse los montes Zagros y dando, así, lugar a la cadena Hajar.
Cómo visitarlos
La mejor manera de admirar los paisajes es desde el propio mar a bordo de un dhow, la embarcación típica.

Se pueden coger en Khasab, la capital de la región, donde paran los cruceros. En cómodos cojines en el suelo en los laterales o en asientos en el centro de la embarcación y en la planta de arriba, se navega durante unas tres horas aproximadamente.
Por el camino, además de los espectaculares paisajes, podrás ver pequeñas poblaciones a las que solo se puede acceder en barco.

Y también juguetones delfines nadando alrededor de las distintas embarcaciones.

En Telegraph Island, famosa por la estación de telégrafos construida por los británicos en el siglo XIX, llega el momento de descubrir otro de los tesoros de Musandam: su fondo marino.
Snorkel en Omán
Aunque según te metes en el agua desde el barco parece que no hay nada que ver, solo tienes que acercarte a las rocas de la costa para meterte de lleno entre corales y peces de colores.
Nosotros vimos infinidad de erizos de mar y ostras, corales curiosísimos y muy diferentes a los que vimos en el Mar Rojo, anémonas, peces cirujano (más conocidos como «dorys»), cebra y de infinidad de colores. Y también, aunque muy esquiva, una mantarraya.
De vuelta en el barco hay una ducha para quitarse la sal, que es mucha (36,95%) comparada con el Mediterráneo o el Mar Rojo.
También puedes cambiarte de ropa si, como en nuestro caso, hace fresco fuimos en enero). Y lo mejor: reponer fuerzas con refrescos, té, café y plátanos, naranjas y dátiles.

Qué más se puede hacer en Musandam
En el mismo Khasab hay un fuerte del siglo XVII que puedes visitar. Además del museo que alberga, puedes admirar las vistas del entorno.
Otra excursión que puedes hacer es la de ir en 4×4 hasta Jebel Harim, la montaña más alta de la zona.
Información práctica
Nosotros llegamos al puerto de Khasab como parte del crucero de 5 días y 4 noches que hicimos con Celestyal, por lo que no podemos recomendar hoteles, ni restaurantes.

En cuanto al transporte, no condujimos por esta zona pero sí por Emiratos Árabes Unidos y es muy cómodo y seguro. Desde Dubai se tarda aproximadamente dos horas y media en llegar a los fiordos de Musandam.




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